El Fluminense Football Club le ganó al Santos Futebol Clube por 1-0 en el Maracanã, pero no pudo vencerlo en su propia casa. Dos partidos, dos resultados opuestos, y una historia de frustración para los paulistas que sigue creciendo en el Brasileirão Betano 2025. El primero, el 13 de abril, en Río de Janeiro: un gol de penal en el minuto 39, una tarjeta amarilla para Neymar da Silva Santos Júnior en el 60’, y la desesperación creciendo entre los hinchas del Santos. El segundo, el 31 de agosto, en Vila Belmiro: cero goles, cero emociones, y un empate que, lejos de alegrar, profundizó la crisis del equipo de Paulo Autuori Vojvoda.
Una derrota en casa, una crisis que no cesa
El 13 de abril, el Maracanã vibró con la victoria del Fluminense. Nadie lo vio venir, pero el gol fue claro, el partido fue controlado, y el Santos se desmoronó. Neymar, el símbolo del club, no pudo marcar, pero sí se convirtió en el rostro de la frustración: amonestado por una entrada dura, miró al cielo como si le pidiera explicaciones. A los 78’, F. Bernal y luego L. Godoy recibieron tarjetas amarillas por faltas desesperadas. El Fluminense, con la tranquilidad de quien sabe que está en su zona, aguantó. El 1-0 no fue un milagro, fue una advertencia.
Lo peor no fue el resultado, sino lo que vino después. Antes de ese partido, el Santos ya había encajado ocho goles en sus últimos tres encuentros. Contra el Esporte Clube Bahía, cayó 3-1. Contra el Atlético Mineiro, perdió 2-0. Y en el Maracanã, fue como si el miedo se hubiera instalado en la defensa. No era falta de talento: era falta de organización. Paulo Autuori, el técnico argentino con experiencia en ligas europeas, parecía haber perdido el control. Los jugadores miraban el campo como si no supieran qué hacer. Y la afición, que aún recuerda los tiempos de Pelé, empezó a gritar: "¡No más!"
El empate que no alegra: Vila Belmiro en silencio
El 31 de agosto, el Estádio Urbano Caldeira —conocido como Vila Belmiro— estaba lleno. Pero no de gritos. De expectativa. De silencio. El Santos necesitaba ganar. El Fluminense, solo quería no perder. Y así fue: cero goles. Cero momentos. Cero emoción. El árbitro Pereira Sampaio, acompañado por los jueces de línea Bruno Raphael y Leone Carvalho, con Emerson De Almeida Ferreira como VAR, tuvo poco que hacer. No hubo polémicas. No hubo goles. Solo un empate que, para el Santos, fue como una derrota disfrazada.
El Fluminense, en cambio, respiró. Estaba en el 9º puesto, seis lugares por encima del Santos. Su juego era más compacto, más eficiente. No necesitaba brillar: solo necesitaba no equivocarse. Y eso hicieron. En los últimos cinco partidos, habían sumado 10 puntos. El Santos, en los mismos cinco, solo 4. El pronóstico de Forebet.com —37% de victoria para el Fluminense, 34% para el Santos— resultó más certero de lo que cualquiera quería admitir.
La historia no perdona: dos derrotas en la temporada
La rivalidad entre ambos clubes no es nueva. Pero en 2025, el Fluminense la ha dominado. Antes del 13 de abril, ya se habían enfrentado: Fluminense 0-3 Santos —una victoria histórica para los paulistas, que ahora parece un recuerdo lejano. En abril, el Fluminense se vengó. En agosto, se aseguró que no habría revancha. Dos partidos, dos victorias para el equipo carioca. Una en casa, otra fuera. Una con gol, otra sin goles. Pero igual de contundente.
El Santos, fundado en 1912, vive su peor momento en décadas. No ha ganado un título nacional desde 2010. No ha estado entre los cuatro primeros desde 2017. Y ahora, en el puesto 15, con solo 24 puntos en 22 jornadas, se acerca peligrosamente a la zona de descenso. El Fluminense, fundado en 1902, es uno de los clubes más antiguos del país. Y en 2025, está volviendo a ser una fuerza. Con 36 puntos, está a solo tres puntos de la zona de clasificación a la Copa Libertadores. La diferencia no es casual: es estructural.
¿Qué sigue para el Santos?
La próxima semana, el Santos viaja a Recife para enfrentar al Sport Recife. Es un partido clave. Si pierden, caerán al 17º lugar. Si empatan, se quedarán en el 15º, pero con la presión aumentando. Paulo Autuori ya no tiene margen. La afición exige cambios. ¿Y el Fluminense? Juega contra el Botafogo en el Maracanã. Si ganan, podrían entrar en la lucha por el título. Si pierden, seguirán siendo un equipo sólido, pero no un candidato. La diferencia entre ambos clubes ya no está en la cancha. Está en la cabeza.
Frequently Asked Questions
¿Por qué el Santos está en tan mala posición en el Brasileirão 2025?
El Santos tiene el peor récord defensivo de la Serie A, con 38 goles en contra en 22 partidos. Además, ha ganado solo 6 de sus 22 encuentros, y en sus últimos 5 partidos ha sumado solo 4 puntos. La falta de cohesión táctica bajo Paulo Autuori y la ausencia de un delantero fiable han sido claves en su caída desde los primeros puestos de 2024.
¿Qué significó el empate 0-0 en Vila Belmiro para el Fluminense?
Para el Fluminense, el empate fue una victoria táctica. Con un equipo que no juega con mucha inspiración pero sí con disciplina, evitar la derrota en casa del rival más directo fue suficiente para mantener su posición en el 9º lugar. Además, sumó un punto clave en una temporada donde cada unidad cuenta para acceder a la Copa Libertadores.
¿Cuál es la situación actual de Neymar con el Santos?
Neymar, quien regresó al Santos en 2023 tras su etapa en Europa, sigue siendo el ícono del club, pero su rendimiento ha caído. En 2025, ha marcado solo 4 goles en 18 partidos, y su juego se ha vuelto más individualista. Aunque no ha sido sancionado, su falta de liderazgo en los momentos clave ha generado críticas de la prensa y la hinchada.
¿Cómo ha cambiado el Fluminense desde 2024 hasta 2025?
En 2024, el Fluminense terminó en el 12º lugar. En 2025, ha mejorado su defensa (solo 24 goles en contra) y su eficiencia ofensiva (38 goles anotados). Su nuevo técnico, Fernando Diniz, ha implementado un juego de posesión y transiciones rápidas que ha revitalizado a jugadores como Pedro y Lucas Fernandes, convirtiéndolo en un equipo difícil de vencer.
¿Hay posibilidades de que el Santos se salve del descenso?
Aún es posible, pero difícil. El Santos necesita ganar 4 de sus 6 partidos restantes y que otros equipos pierdan puntos. Su próxima prueba es contra el Sport Recife. Si pierde, la matemática se complicará. La afición ya ha empezado a organizar protestas, y la directiva ha anunciado que tomará decisiones tras el partido del 14 de septiembre.
¿Qué impacto tiene este desempeño en la rivalidad histórica entre ambos clubes?
El Fluminense ha roto la hegemonía del Santos en los últimos enfrentamientos. En las últimas 7 citas directas, el equipo carioca ha ganado 4, empatado 2 y perdido solo 1. Esto no solo refleja un cambio de poder en la cancha, sino también en la percepción: el Santos ya no es el gigante, y el Fluminense, que durante décadas fue visto como un equipo de elite sin consistencia, ahora es el que tiene el control.
Juan Cáceres
diciembre 6, 2025 AT 08:03¡Qué desastre total el Santos! Neymar ya no es el mismo, y ese técnico argentino parece que está entrenando a un equipo de fútbol sala en un patio de escuela. ¡Hasta el VAR se aburrió en Vila Belmiro! 😅
carolina ruiz
diciembre 8, 2025 AT 02:20El Fluminense nunca fue un gigante, pero ahora sí tiene estructura. El Santos perdió su alma hace años, y ahora solo juega con nostalgia.
Gabriel Gacitúa
diciembre 9, 2025 AT 03:30Me encanta cómo cambió el Fluminense. Antes era un equipo que se perdía en la posesión, ahora juega con inteligencia. No necesitan brillar, solo necesitan no equivocarse. Y eso es más difícil de lo que parece.
carmen ibeth arevalo paba
diciembre 9, 2025 AT 14:03El fútbol sigue siendo el fútbol. Lo que importa es seguir adelante.
carolina Fuentealba Cid
diciembre 10, 2025 AT 22:21¡Esto es una conspiración! El Santos está siendo sabotajeado por la FIFA y los dueños de los estadios. ¿Por qué nadie habla de eso? ¡El 0-0 fue manipulado! ¡El VAR estaba en huelga! 🤫
Sunshine Quillao
diciembre 11, 2025 AT 15:16La historia del fútbol brasileño no se escribe con goles, sino con silencios. El Maracanã gritó, Vila Belmiro susurró. Y en ese susurro, se entiende el colapso de una identidad. El Santos no perdió un partido: perdió su razón de ser.
Diego Gatica
diciembre 12, 2025 AT 06:11Neymar está acabado. El Santos es un barco sin timón. Y ese técnico? Un fraude con diploma.
Lucy Varinia Abarca Concha
diciembre 13, 2025 AT 06:30La decadencia del Santos es un fenómeno sociológico: la pérdida de la cohesión institucional, la ausencia de una visión deportiva sostenible, y la subordinación de la identidad clubística a la mercadotecnia de celebridades. El Fluminense, en cambio, ha restablecido el equilibrio entre tradición y proyección.
Javiera Gajardo Valenzuela
diciembre 14, 2025 AT 12:10El fútbol no es solo resultados. Es cómo se juega, qué se transmite. El Santos ya no transmite nada. Solo silencio.
Cristobal Morales
diciembre 15, 2025 AT 20:44¿Y qué pasa con el Sport Recife? Si el Santos pierde ahí, se van al descenso. ¡Hay que creer en ellos! ¡Vamos, Santos! ¡A ganar!
javiera devia
diciembre 16, 2025 AT 03:11El Fluminense nunca debió haber ganado. El Santos es el verdadero símbolo del fútbol brasileño. Esto es una invasión cultural. ¿Quién les dio permiso a los cariocas para dominar? ¡Esto no es justo!